
La Suprema Corte de Estados Unidos consolidó el criterio de que solo las obras con autoría humana pueden recibir protección por derechos de autor. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La Supreme Court of the United States decidió no aceptar la apelación presentada por el científico Stephen Thaler, consolidando así el criterio legal de que las obras creadas exclusivamente por inteligencia artificial no pueden recibir protección de derechos de autor en Estados Unidos.
Con esta decisión, el máximo tribunal dejó firme el fallo de tribunales inferiores que ya habían determinado que la legislación estadounidense exige autoría humana para que una obra artística o creativa pueda ser protegida por copyright.
El origen del caso
El conflicto comenzó cuando Thaler intentó registrar una imagen generada completamente por su sistema de inteligencia artificial llamado Creativity Machine ante la U.S. Copyright Office.
La imagen, titulada A Recent Entrance to Paradise, fue presentada por el científico argumentando que la IA era la verdadera autora de la obra y que él debía figurar como propietario del sistema que la creó.
Sin embargo, la oficina de derechos de autor rechazó la solicitud en varias ocasiones, afirmando que la ley estadounidense solo protege obras creadas por personas.

Decisiones judiciales previas
Tras el rechazo administrativo, Thaler llevó el caso a los tribunales federales.
Un juez del United States District Court for the District of Columbia determinó en 2023 que la legislación de copyright en Estados Unidos requiere necesariamente un autor humano, por lo que las obras generadas de forma autónoma por IA no pueden registrarse.
Posteriormente, el United States Court of Appeals for the District of Columbia Circuit confirmó ese criterio. Al negarse a revisar el caso, la Suprema Corte dejó definitivamente vigente esa interpretación.
Impacto en la industria de la inteligencia artificial
La decisión refuerza la posición adoptada por la U.S. Copyright Office en los últimos años:
Las obras creadas totalmente por IA no pueden tener copyright.
Las obras que incluyen aportes humanos significativos sí pueden protegerse, aunque utilicen herramientas de inteligencia artificial.
Esto tiene implicaciones directas para industrias como el arte digital, el cine, los videojuegos y la publicidad, donde el uso de IA generativa se ha expandido rápidamente.

Según la Oficina de Derechos de Autor de EE.UU., la intervención humana es requisito indispensable para el registro de obras artísticas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un debate que continúa
Expertos en derecho tecnológico señalan que el fallo no cierra completamente el debate sobre la propiedad intelectual en la era de la inteligencia artificial.
A medida que herramientas generativas se vuelven más sofisticadas, legisladores y tribunales deberán definir hasta qué punto la participación humana es suficiente para reclamar autoría, una cuestión que probablemente seguirá generando litigios en los próximos años.

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