Por ANASTACIO ALEGRIA Especial para INDEPENDENT PRESS USA
La capital de Irán, Teherán, conocida por su bullicio y su vida urbana activa, se ha transformado en apenas cuatro días en algo que sus habitantes describen como una ciudad fantasma. Los ataques aéreos lanzados por Israel y Estados Unidos —dirigidos principalmente contra centros de poder estatal— han provocado el éxodo masivo de civiles y un clima de miedo constante en las calles desiertas. (Diario Libre)
Bombardeos en los barrios del poder
Desde el inicio de la ofensiva, que coincide con un conflicto de mayor escala en Medio Oriente, las explosiones han golpeado zonas emblemáticas de la ciudad: ministerios, cuarteles de la Guardia Revolucionaria, instalaciones gubernamentales y edificios de radiodifusión estatal. Los residentes describen detonaciones tan fuertes que hacen temblar puertas y ventanas, mientras densas columnas de humo se elevan sobre barrios normalmente densamente poblados. (Diario Libre)

Un cartel con la imagen de fallecido líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Khamenei, asesinado en una campaña militar de Estados Unidos e Israel aún en marcha, y el fallecido líder revolucionario iraní Rujolá Jomeini, a la derecha, se ve sobre una motocicleta entre restos dejados por un ataque en Teherán, Irán, el lunes 2 de marzo de 2026 (AP Foto/Vahid Salemi)

Calles vacías y miedo generalizado
Con las principales avenidas y mercados cerrados, el silencio ha reemplazado al habitual bullicio urbano. Comerciantes, que en estas semanas previas al Nouruz —el año nuevo persa— normalmente se preparan para una de las temporadas más activas del año, han visto sus negocios clausurados y sus calles desiertas. Muchos ciudadanos que no lograron salir de la capital permanecen encerrados en sus hogares, con acceso limitado a internet y a información confiable sobre el desarrollo de los ataques. (Diario Libre)
“Hay tan poca gente que parece que aquí no haya vivido nadie nunca”, comentó una enfermera que decidió quedarse en Teherán por compromiso con su trabajo sanitario, pese al miedo constante a nuevas explosiones. (Yahoo Noticias)
Cortes de comunicación y control de la información
Las telecomunicaciones han sido intermitentes, dificultando la comunicación entre familiares y la difusión de información independiente. Las autoridades han recurrido a redes sociales y medios estatales para dar indicaciones, pero con internet restringido gran parte del día, muchos habitantes se sienten aislados y sin certeza de lo que ocurre más allá de sus barrios. (Diario Libre)
Hospitales y daños colaterales
Los bombardeos no han respetado únicamente objetivos militares. Edificaciones civiles como hospitales han resultado dañadas, lo que ha obligado a evacuaciones y ha complicado aún más la atención médica en un contexto donde los servicios ya estaban bajo presión por el conflicto en curso. (El País)
Una ciudad en luto
Las escenas de duelo también han sido parte del paisaje urbano. Carteles, banderas negras y vigilias en plazas públicas reflejan el luto por quienes han perdido la vida durante estos ataques. Las autoridades han desplegado fuerzas de seguridad y milicias para patrullar las calles en medio de un ambiente tenso y sombrío. (Yahoo Noticias)
¿Hacia dónde va el conflicto?
El movimiento de fuerzas y la intensidad de los ataques en Teherán son parte de una escalada mayor que está afectando a toda la región. Las ofensivas aéreas han dejado centenares de muertos en cuestión de días y han llevado a una respuesta militar iraní en varios frentes. Analistas advierten que la guerra podría extenderse aún más si no se controlan las tensiones entre las partes involucradas. (notiultimas.com)
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